ASTENIA PRIMAVERAL Y CAMBIO DE HORA

Esta semana ha entrado la primavera, y con ella una multitud de cambios a los que nuestro organismo debe adaptarse, a algunas personas les afectan en mayor medida, de hecho, en torno al 10% de la población afirma, que coincidiendo con la entrada de esta estación, padecen unos determinados síntomas, conocidos en los últimos años como astenia primaveral y que se caracteriza por:

  • Cansancio generalizado
  • Fatiga mental
  • Dificultad de sueño
  • Dolor de cabeza
  • Tensión baja
  • Cambios bruscos de humor
  • Descenso de la libido…

No hay un consenso científico que respalde la existencia de la astenia primaveral como entidad, sin embargo, podemos relacionar estos síntomas con algunos aspectos que coinciden con la llegada de la primavera y que no ocurren en otras épocas del año:

  • Cambio de hora (en este caso perder una hora de sueño)
  • Aumento de la temperatura
  • Más horas de luz solar
  • Cambios en la presión y humedad ambiental
  • Inestabilidad atmosférica

Todos estos cambios pueden afectar al hipotálamo (estructura interna del cerebro), haciendo que varíe la cantidad de hormonas y neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo (endorfinas), y los ciclos de vigilia y sueño (serotonina, melatonina).

No se trata de ninguna enfermedad o trastorno que requiera un tratamiento específico, ya que estos síntomas suelen desaparecer en un par de semanas. De hecho el mejor tratamiento es llevar una vida saludable y equilibrada:

  • Alimentación: 5 comidas al día, una dieta rica en frutas, verduras…,beber dos litros de agua al día.
  • Ejercicio físico moderado: un paseo diario de 20 minutos ayuda a liberar endorfinas.
  • Sueño: adaptarse al cambio horario los días previos adelantando todos nuestros horario (comida, sueño) 15 minutos, si aun así te cuesta, dormir una siesta de 20 minutos el día posterior al cambio horario (domingo). Aprovechamos para dejaros el enlace de un post anterior: CONSEJOS PARA UN SUEÑO REPARADOR

Después del proceso adaptativo recuperarás tu ritmo habitual, si los síntomas persisten o limitan la calidad de vida, acudir a un especialista.