CÓMO ACOMPAÑAR A LAS VÍCTIMAS DE UN SUCESO TRAUMÁTICO

Ante el cruel atentado terrorista de ayer en Barcelona, nos parece pertinente hacer esta publicación, con recomendaciones sobre cómo actuar y acompañar a las víctimas y a sus seres queridos en este tipo de sucesos traumáticos, atentados, muertes con violencia, accidentes de tráfico…

  • En primer lugar, es fundamental que intentemos estar lo mejor informados posible sobre lo ocurrido, para no utilizar datos sin confirmar, saber con qué información cuenta la persona implicada a la que queremos apoyar y si es necesario que sepa algo más, buscar a alguien adecuado para que se lo transmita (un familiar de confianza que pueda mostrar serenidad o incluso un profesional).
  • A veces, nos bloqueamos intentado buscar las palabras adecuadas y acabamos empleando frases hechas o contando nuestra experiencia en situaciones de pérdida, cuando en la mayoría de los casos esto no aporta nada, no existen palabras mágicas de consuelo en esos momentos.
  • Es mucho más útil escuchar, mostrando una actitud de calma y seguridad, facilitar que hablen sobre lo sucedido sin interrumpirles, que expresen cómo se sienten, en este sentido es necesario que sepamos que cualquier reacción es normal bajo esas circunstancias, desde la pasividad más absoluta, la negación de los hechos, o los gritos desgarrados, debemos ser comprensivos, hacer que se sientan libres para expresarse como puedan, por eso es también muy valioso respetar los silencios, sin juzgar.
  • Es muy importante el lenguaje no verbal, mostrarnos cercanos y afectuosos, sin dar por hecho que sabemos lo que la persona necesita, estar disponibles para que puedan solicitarnos todo lo que pueda surgir, a veces son cuestiones prácticas del tipo hacer una llamada en su nombre, conseguir algo de comida o bebida, buscar un sitio tranquilo para esperar, ropa de abrigo…
  • Saber con qué personas cuenta para apoyarle, no solo estar pendientes los primeros días sino también las primeras semanas e incluso meses, para ayudarle a recuperar su vida y sus rutinas, incluido con el tiempo las actividades agradables, teniendo en cuenta que cada persona tiene su ritmo. Debemos ser nosotros los que tomemos la iniciativa de llamar y visitar, no es suficiente decirle llámame si necesitas algo o ven a casa. Observar si el proceso de duelo se está elaborando de manera adecuada y si no es así, aconsejarle a buscar ayuda psicológica.

Hace unos meses publicamos un post sobre el duelo infantil y los niños ante la pérdida de un ser querido, os dejamos el enlace, nos parece que puede ser útil en estas situaciones: DUELO INFANTIL